La palabra proviene del griego daimon . Filósofos como Jenócrates sistematizaron nociones sobre seres invisibles en el mundo sublunar, distinguiendo entre demonios "buenos" y "malos".
La palabra proviene del griego daimon . Filósofos como Jenócrates sistematizaron nociones sobre seres invisibles en el mundo sublunar, distinguiendo entre demonios "buenos" y "malos".